Escabeches, garrapiñadas de maní, pasas con chocolate, hongos secos, vino y fernet son algunos de los productos que conforman la canasta navideña que ofrece Alma Rural, el almacén del INTA, para estas fiestas. Una alternativa de consumo responsable que valora la sustentabilidad y calidad.

En una iniciativa del municipio y del gobierno santafesino, con asesoramiento técnico de la Fundación ArgenINTA, el Mercado del Patio en Rosario se transformó en un notable paseo gastronómico para la ciudad. Allí, el INTA –con el apoyo de la Fundación ArgenINTA y de INTEA SA– abrió el primer almacén que comercializa más de 700 alimentos elaborados por emprendedores de pequeña y mediana escala.

Alejandro Longo –director del INTA Oliveros, Santa Fe, de quien depende institucionalmente el almacén– destacó el rol que cumple Alma Rural dentro del Mercado del Patio y la consideró “una gran experiencia institucional novedosa e innovadora”.

“La oferta federal de productos que se pueden encontrar en Alma Rural es un elemento diferenciador del almacén que lo destaca por sobre el resto”, señaló Longo quien, además, no dudó en asegurar que “el camino recorrido y la gran experiencia acumulada abre las puertas para poder replicarlo en otras regiones del país”.

En este sentido, subrayó que el almacén del INTA tiene un “gran potencial de crecimiento” de la mano de poder mejorar y aumentar el mix comercial, el nivel de ventas, la oferta de productos, la organización y la logística. “El almacén del INTA está en plena etapa de posicionamiento con muy buena repercusión tanto entre los productores como entre los clientes”, aseguró.

Entre otras estrategias de comercialización, para estas Fiestas, proponen una canasta navideña con numerosos productos entre los que se destacan la premezcla para pan dulce apto para celíacos, garrapiñada de maní, pasas de uva con chocolate, tagliatelles, gírgolas, escabeches, lingotes de membrillo, fernet, vinos y maní con chocolate.

Se trata de una propuesta de consumo consciente y responsable en la que se pone en valor caracteres de identidad, sustentabilidad y calidad. A su vez, se busca impulsar el contacto directo entre el origen y el destino del producto, lo que acorta la cadena comercial y habilita el vínculo entre los productores y consumidores.

En todos los casos, el objetivo es que, además del producto en sí mismo, el consumidor pueda llevarse la historia de dónde, cómo, cuándo y quién lo elaboró, propiciando una ecuación económica, social y ambiental de desarrollo integral.

A partir de la primera experiencia exitosa en el Mercado del Patio en Rosario, se trabaja en la posibilidad de instalar otros almacenes en diversos puntos estratégicos del país, además de explorar la comercialización online.

La canasta navideña trae una premezcla para pan dulce apto para celíacos, garrapiñada de maní, pasas de uva con chocolate, tagliatelles, gírgolas, escabeches, fernet, vinos, entre otros.

Lo que los consumidores prefieren

Una reciente encuesta permite analizar los resultados del primer año de Alma Rural en el Mercado del Patio. Así, surge que el 62,5 % de los compradores en el almacén del INTA valoran el carácter de artesanal de los productos a los que acceden y el 50 % pondera la relación calidad-precio, seguidos por la valoración de lo regional y saludable.

A su vez, se conoció el perfil de clientes del almacén quienes, en su mayoría, son profesionales, estudiantes y empleados. El 56 % de los visitantes del almacén son mujeres y el 77,8 % conoce al INTA.

Entre los más de 700 alimentos elaborados por emprendedores de pequeña y mediana escala y comercializados en este espacio, la yerba mate Barbacuá lidera las encuestas con un 42,47 % de participación. Este producto se destaca por su sabor y aroma inconfundible, fruto de un sistema de secado artesanal y natural, implementado por los guaraníes hace 400 años.

Además, los clientes se acercan en busca de los aceites, papas fritas, mermeladas, vinos y miel. También, las frutas y verduras secas, aceitunas, barras de cereal y pastas secas.