Fru.to es un evento que se propone discutir y dialogar en torno del alimento. En la edición 2019, reunió a más de 50 profesionales, científicos, investigadores, productores y activistas, dispuestos a repensar y discutir la alimentación. En este sentido, investigadores del IPAF Región Pampeana presentaron el trabajo que realizaron junto con estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata, organizaciones de productores, referentes del Mercado Territorial de la Universidad Nacional de Quilmes y el Senasa para mejorar el diseño de los bolsones de hortalizas en el circuito corto de comercialización.

Edurne Battista, diseñadora industrial del IPAF, señaló que presentaron una síntesis del trabajo que realizan desde 2017 y que está enfocado en el diseño de envases alternativos a los bolsones de hortalizas utilizados por los agricultores familiares.

“Lo interesante de este encuentro es que nos permitió expandir los horizontes de trabajo, porque pudimos conocer diferentes visiones sobre el mismo problema que es la producción y el acceso a alimentos inocuos y de calidad”, expresó Battista y agregó: “El desafío como investigadores de una institución pública, es generar condiciones para proyectar estas experiencias puntuales a escala nacional”.

En este sentido, Sergio Justianovich destacó el espacio de intercambio que proporciona el encuentro, debido a que convergen todos los actores de la cadena alimentaria: familias productoras, consumidores, decisores políticos en materia de alimentación y nutrición, chefs, académicos que investigan distintos aspectos ligados al alimento.

Felipe Ribenboim es uno de los creadores de este innovador encuentro que propone repensar la tecnología y el saber ancestral, la naturaleza, el cultivo, la cosecha, la mesa, la olla, la cultura y la identidad.  “Sabemos que el alimento está muy cargado de historias y representa una expresión cultural y una organización social”, expresó.

Durante el encuentro realizado del 25 al 27 de enero en San Pablo –Brasil–, Fru.to propuso tratar al alimento con todas sus relaciones transversales:  con la naturaleza, el medio ambiente, la cultura, la sociedad y la economía. De acuerdo con Ribenboim, “poner miradas divergentes en diálogo es una de las premisas de FRU.TO y esa es, para nosotros, la riqueza de este seminario”, analizó.

“Valoramos la participación de los investigadores del INTA, porque este instituto traduce muy bien la articulación entre la academia, la extensión, el trabajo rural y abre nuevas posibilidades para entender el rol público en la cadena alimentaria”, puntualizó Ribenboim.