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8 de abril de 2019

Pescadores presentan un espacio habilitado para la venta directa


Con el acompañamiento del INTA, 12 pescadores artesanales de las ciudades bonaerenses de Baradero y San Pedro comercializan piezas frescas y productos elaborados a precios accesibles y sin intermediarios. Una iniciativa que impulsa la actividad y potencia el desarrollo territorial.

Pescadores presentan un espacio habilitado para la venta directa

A orillas del río Baradero, afluente secundario del Paraná, se encuentra la ciudad homónima que se destaca por ser la más antigua de la provincia de Buenos Aires. Allí, el grupo de abastecimiento local (GAL), integrado por 12 pescadores artesanales de la ciudad, comercializa presas frescas y productos elaborados en un puesto de la Feria de Emprendedores en el Puerto local. El desafío de agregar valor y avanzar en la cadena, un logro del Prohuerta, un programa del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación y el INTA.

Julia Gastellu –promotora del grupo GAL “Pescadores artesanales de Delta Medio” y especialista del INTA– destacó el rol que cumple el puesto en la Feria de Emprendedores del puerto de Baradero y lo consideró “un lugar estratégico tanto para los ciudadanos como para los turistas”.

“En ese espacio, los pescadores tienen la posibilidad de comercializar pescado fresco trozado y fileteado como elaborado: empanadas, milanesas y hamburguesas en forma directa, a un precio justo y sin intermediarios”, explicó Gastellu al tiempo que agregó: “Contar con espacios habilitados, seguros e higiénicos de venta directa impulsa la actividad, amplía su mirada a futuro y potencia el desarrollo territorial”.

Además, según la especialista este espacio de comercialización permite aumentar las propuestas cárnicas en las dietas de la población, mediante la difusión del pescado de río como un producto posible de consumir en forma cercana, segura y localmente.

Emocionada, Gastellu aseguró que “es un orgullo para todo el grupo haber logrado la apertura del puesto con los recursos y el trabajo de todos, de acuerdo a las directivas de la Dirección de Bromatología local”.

Y agregó: “Todos los pescadores que lo atienden, de forma rotativa, tienen su libreta sanitaria y fueron capacitados por INTA en talleres sobre valor agregado en origen, buenas prácticas y de manipulación de alimentos, como así también sobre la legislación pesquera”.

Pescadores artesanales, unidos para potenciar al sector

El puesto, cedido por la Municipalidad a partir de la gestión del INTA Delta del Paraná y la oficina de desarrollo (OD) del INTA en Baradero, fue inaugurado en octubre de 2018 y resuelve la desigualdad de su trama productiva, principal problemática de los pescadores artesanales: “Tienen una infraestructura muy deficitaria que les dificulta desde la conservación del producto hasta mantener la cadena de frío”, detalló Gastellu.

“Esta situación genera inequidad en las condiciones de compra/venta del producto”, explicó la técnica, al tiempo que especificó: “Al no contar con equipos de frío y congelado, ni espacios habilitado propios para la venta, los pescadores pierden poder de negociación y se ven obligados a vender a precios mínimos que los mantienen en un nivel de subsistencia”.

Por otro lado, –agregó Gastellu– se fomentan prácticas inadecuadas de manipulación del producto de pesca y en condiciones bromatológicas inapropiadas, lo que atenta contra la inocuidad de los alimentos.

De acuerdo con la promotora del grupo GAL, “en la zona de Baradero, la pesca artesanal alcanza un promedio de extracción de entre 200 y 250 kilos semanales por pescador, con una variación de acuerdo a las crecientes y bajantes del río, condiciones climáticas y costos de la actividad”.

Se trata de pescadores que viven, tanto en zona de islas como en el área de las riberas, según el día de la semana y del año que implementan como modalidad de captura las redes y diversos métodos de utilización de líneas y anzuelos.

En este sentido, Gastellu puntualizó que los pescadores son dueños de sus medios de producción, como ser los sistemas de anzuelos, redes, canoa o gige y, a partir de la combinación de servicios del ecosistema y de capital de trabajo, obtienen un bien del ecosistema que comercializan.

El pescado es una fuente rica en proteínas de alta calidad y fácil digestión que contiene todos los aminoácidos indispensables. Además, proporciona grasas esenciales, vitaminas y minerales.

Comer pescado, una decisión saludable

El pescado es un alimento sano, de calidad, fresco, rico en proteínas y beneficioso para la salud. En esta línea, desde la Secretaría de Agroindustria de la Nación impulsan una campaña, bajo el lema “El 19 Comé Pescado”, a fin de promocionar sus beneficios a fin de incrementar el consumo que hoy sólo es de 5 kilogramos anuales por persona, cuando la cifra mundial asciende a 20.

Considerado por la FAO como una fuente rica en proteínas de alta calidad y fácil digestión que contiene todos los aminoácidos indispensables, el pescado proporciona grasas esenciales: por ejemplo, ácidos grados omega 3 de cadena larga, vitaminas D, A y B, y minerales como calcio, yodo, zinc, hierro y selenio, especialmente si se lo consume entero.

El pescado es rico en grasas insaturadas y aporta beneficios para la salud en la protección frente a cardiopatías coronarias. También contribuye al desarrollo del cerebro y el sistema nervioso en fetos y niños. A escala mundial, el pescado proporcionó el 6,7 por ciento de todas las proteínas consumidas por los seres humanos, además de ofrecer una fuente abundante de ácidos grasos omega 3 de cadena larga, vitaminas, calcio, zinc y hierro.