0

9 de mayo de 2018

Buenas prácticas: sembrar conciencia desde las escuelas agrarias


La Fundación ArgenINTA junto con la Federación de Institutos Agrotécnicos Privados de la República Argentina (Fediap) y la empresa Syngenta impulsan la enseñanza sobre el cuidado del ambiente para minimizar riesgos en la higiene y seguridad de los trabajadores rurales. El programa se exporta a Bolivia, Chile y Uruguay.

Buenas prácticas: sembrar conciencia desde las escuelas agrarias

Con el objetivo de concientizar a los futuros profesionales sobre la importancia de las buenas prácticas agrícolas para proteger la salud humana y el ambiente, la Fundación ArgenINTA, la Federación de Institutos Agrotécnicos Privados de la República Argentina (Fediap) y la empresa Syngenta renovaron el convenio de colaboración que impulsa Sembrando Conciencia, un programa que en cinco años recorrió unos 40 mil kilómetros y capacitó a más de 7 mil estudiantes.

Iniciado en 2013, el programa de educación tiene el objetivo de capacitar a alumnos de instituciones agrotécnicas y agropecuarias de la Argentina. Según Juan Balbín –presidente del INTA–, “el desafío está en todo lo que tiene que ver con las buenas prácticas, concientizar a la juventud en su adopción porque son quienes van a impulsar estos cambios”.

Desde su comienzo, fue dictado en más de 10 provincias y 30 escuelas agrarias. “Estas iniciativas nos entusiasman y vamos por más”, indicó Balbín.

Por su parte, Hugo García –director de Fundación ArgenINTA– observó: “La renovación del compromiso y esfuerzo que realizamos junto con Syngenta y Fediap en los últimos cinco años es muy importante para nosotros”. En ese sentido, expresó: “Los resultados obtenidos nos llenan de orgullo y esperamos seguir replicándolo en los próximos años, mejorando e incrementando la cantidad de estudiantes de las escuelas agrarias”.

Con respecto a la iniciativa de contar con un convenio que se enfoca en la educación, Antonio Aracre, director general de Syngenta para Latinoamérica Sur, aseguró: “Renovamos el compromiso de educar a chicos en buenas prácticas agrícolas y eso es muy importante”.

Con relación al trabajo de cooperación público-privada que sustenta el programa, Aracre consideró: “Este es un buen ejemplo de trabajo en conjunto que llevamos adelante una empresa privada y un organismo público”. Y resaltó que “es una iniciativa que hay que celebrar”.

En cinco años, el programa de capacitación Sembrando Conciencia recorrió unos 40 mil kilómetros y capacitó a más de 7 mil estudiantes.

Desde sus comienzos Sembrando Conciencia promueve intercambios enriquecedores y alienta el desarrollo consciente y comprometido con las buenas prácticas agrícolas. En la actualidad, los módulos interactivos y los contenidos del proyecto de capacitación se exportan a Bolivia, Chile y Uruguay.

Juan Carlos Bregy, director ejecutivo de Fediap, reafirmó el compromiso de apostar a mejorar la educación: “Desde que nació la federación, nuestra preocupación fue darles la mejor educación a los chicos para que cuando salgan de las escuelas agrarias puedan convertirse no solo en buenos técnicos, sino también, en ciudadanos que mejoren la ciudad en donde viven”.

En ese sentido, expresó: “Este programa que impulsamos junto con la Fundación ArgenINTA y Syngenta es una muestra de que efectivamente cuando la sociedad civil, el estado y las escuelas se ponen a trabajar las cosas funcionan muy bien”.

García: “Ofrecemos capacitaciones con una dinámica diferente, más interactiva y participativa”.

De acuerdo con García, desde el 2009, la Fediap y Fundación mantienen un acuerdo de vinculación para realizar capacitaciones en las escuelas e institutos agrotécnicos, centros de Formación Rural y Escuelas de la Familia Agrícola. “Ofrecemos capacitaciones con una dinámica diferente, más interactiva y participativa”, describió.

“En 2013, gracias a la asociación con Syngenta que viene trabajando arduamente en fomentar las Buenas Prácticas Agrícolas pudimos agregar a las capacitaciones información sobre uso seguro de fitosanitarios”, añadió.