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24 de noviembre de 2017

Producciones familiares buscan enfrentar el cambio climático


Un equipo de investigadores de la Argentina, Perú y Venezuela ganó US$ 300 mil por el proyecto que busca mejorar la cría de corderos, chivitos y terneros en las zonas áridas y semiáridas de Latinoamérica. El desafío es elevar los índices productivos de los sistemas ganaderos.

Producciones familiares buscan enfrentar el cambio climático

En las zonas áridas y semiáridas de Latinoamérica, la ganadería extensiva es el principal sustento de los agricultores familiares. Frente al cambio climático un equipo de investigadores de la Argentina, Perú y Venezuela –integrantes del proyecto de cooperación técnica liderado por INTA– trabajan junto con los productores para adaptar sus sistemas a los cambios ambientales, aumentar la producción y eficiencia y, de esta manera, mejorar sus medios de vida.

“Si bien son países y regiones distintas, las problemáticas son parecidas, ya que trabajamos con productores que crían ovejas y cabras y tienen grandes problemas que resolver”, explicó Sebastián Villagra, de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del INTA Bariloche y jefe del equipo de investigación ganador de la convocatoria 2017 de Fontagro.

El desafío del grupo de investigación es resolver los problemas de los productores de pequeña escala entre los que se encuentran las bajas tasas de señalada, con mortandad en corderos y cabritos.

Para ello, desde la experimental Bariloche junto con la Universidad Nacional Agraria La Molina de Perú y el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) de Venezuela, aplicarán innovaciones desarrolladas para elevar los índices productivos, con el fin de mejorar la adaptación de los sistemas ganaderos de la agricultura familiar de cada país.

“Estas innovaciones han sido transferidas a productores demostradores con resultados promisorios”, indicó Villagra. Sin embargo, el equipo considera que son necesarios más recursos y trabajo interinstitucional para masificar la adopción, facilitar el acceso de productores al mercado y generar una plataforma regional de intercambio de experiencias.

Para Mauro Sarasola, director de esa unidad del INTA, “este premio permite fortalecer procesos que se desarrollan en el territorio y, a su vez, es un logro para la experimental al conseguir fondos extra INTA”.

El INTA junto con la Universidad Nacional Agraria La Molina de Perú y el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas de Venezuela aplicarán innovaciones para elevar los índices productivos.

Reconocido por la calidad científica y técnica, así como por su impacto económico, ambiental y social, este proyecto resultó ser uno de los cuatro ganadores de la Convocatoria 2017 Fontagro “Innovaciones para la intensificación sostenible de la agricultura familiar ante el cambio climático”. Pero no es el único, también fue premiado el proyecto sobre “Alerta temprana para el manejo del Tizón tardío de la papa” que integra investigadores del INTA Balcarce.

“Con los US$ 300 mil que recibiremos durante los 42 meses que durará el proyecto, se impulsarán en los tres países innovaciones que tienden a mejorar la sobrevivencia de corderos y de chivitos e, incluso, de terneros”, indicó Villagra, al tiempo que destacó: “Se trabajará en vincular a los productores con el mercado, ya que muchos, como sucede en la Patagonia argentina, son pequeños productores y se les hace difícil vender al frigorífico”.

Frente a la realidad de Patagonia Norte, donde los agricultores familiares representan el 90 % de las 8.000 explotaciones ganaderas, los investigadores del INTA se dedicarán a promover innovaciones en 40 establecimientos –20 de Rio Negro y 20 de Neuquén–. Además, se espera que unas nueve organizaciones de la agricultura familiar se fortalezcan con las acciones de este proyecto.

En los últimos años, se vio afectada por prolongadas sequías y la erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle en 2011, lo que provocó la muerte de animales y donde se busca rearmar las estrategias productivas con otra lógica, ya no en sistemas extensivos, sino enfocadas en sistemas semi intensificados.

 

Para Sarasola, director del INTA Bariloche, “este premio permite fortalecer procesos que se desarrollan en el territorio”.

A partir del trabajo en 110 establecimientos de productores demostradores en seis regiones de los tres países, buscarán extender la experiencia a más de 500 productores vecinos para que puedan apropiarse de las innovaciones generadas.

Esto será posible al incrementar la capacidad adaptativa y resiliencia de los sistemas familiares de producción ganadera extensiva, al mejorar sus medios de vida y la adaptación de sus sistemas al cambio climático.

También, proponen vincular los productos generados en estos sistemas a los mercados regionales a través de circuitos cortos de comercialización y generar una plataforma regional de intercambio de experiencias.

El proyecto denominado “Innovar e intensificar en ganadería para adaptarse y crecer: Incrementando la capacidad adaptativa y resiliencia de los sistemas familiares para una ganadería extensiva mejor preparada para el cambio climático en Argentina, Perú y Venezuela”, tendrá una contraparte de US$ 700 mil que aportarán las organizaciones que lo integran.