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2 de noviembre de 2010

Paltas: bien conservadas duran más


Nuevas tecnologías de almacenaje en frío desarrolladas por técnicos del INTA, permiten extender la vida de las frutas en postcosecha y retardar el proceso de maduración.

Paltas: bien conservadas duran más

Soledad Carbajo, especialista en frutihorticultura del INTA Famaillá –Tucumán–, expreso que: “Las tecnologías de almacenaje en frío, aplicación de 1- metilciclopropeno (1- MCP) y atmósferas controladas retardan el proceso de envejecimiento y permiten extender la vida de postcosecha”.

Ensayos realizados en el INTA Famaillá, junto con la Empresa Guayal S.A., demostraron que es posible determinar el máximo período de conservación de una variedad local de palta –’Torres’– manteniendo sus atributos de calidad, mediante la aplicación de 1-MCP y almacenaje en frío.

El trabajo, presentado en el XXXIII Congreso Argentino de Horticultura, demostró que este tratamiento retardó 60 días la maduración –la fruta mantuvo los parámetros óptimos–, mientras que el ensayo testigo a partir de los 30 días comenzó a hacerse de manera anormal y desuniforme.

Según Carbajo: “Para llevar adelante la evaluación, los frutos fueron almacenados en frío a 5º C y 90% humedad relativa, durante un período total de 60 días. Esto permitió evaluar presión de pulpa (pp), pérdida de peso, materia seca y pardeamiento interno”.

La provincia de Tucumán concentra el 75% de la producción de palta de Argentina, en una superficie de 1000 ha. Las principales variedades producidas son la “Hass” –representa cerca del 70% de la producción total y es la que se exporta a mercados europeos–, “Lula” y “Torres” –que se destinan para consumo interno–.

La palta es un fruto tropical, valorado para consumo por sus características nutritivas y por su alto contenido de aceites. Madura después de haber sido recolectada, inicia rápidamente su ablandamiento y su senescencia –envejecimiento–.