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28 de junio de 2016

Detectan nueva plaga exótica que afecta al avellano


Por primera vez en el país, investigadores del INTA identificaron en Río Negro la presencia de un ácaro que reduce el rendimiento y genera daños económicos en el cultivo. Recomendaciones para la prevención y manejo.

Detectan nueva plaga exótica que afecta al avellano

En la Argentina existen 660 hectáreas cultivadas con avellano y el Valle Inferior de la provincia de Río Negro concentra el 95% de la producción nacional de este fruto seco. Es allí donde técnicos del INTA detectaron, por primera vez en el país, una nueva plaga exótica que afecta el crecimiento y rendimiento del cultivo con un gran impacto económico en la actividad. Recomendaciones técnicas de prevención y manejo.

Según Darío Martín –referente en fruticultura del INTA Valle inferior del Río Negro– el interés por los frutos secos se incrementó notablemente en los últimos años al igual que la extensión plantada. “Al aumentar la superficie cultivada comienzan a aparecer problemas sanitarios que deben ser abordados”, afirmó.

Un ejemplo de esto, es la detección, por primera vez en Argentina, de la presencia de un ácaro fitófago ─ Tetranycopsis horridus─ sobre el cultivo de avellano, que afecta gravemente el crecimiento vegetativo, el rendimiento del cultivo y provoca importantes daños económicos.

Según el especialista, existe en el mundo poca información acerca de los ácaros que afectan al avellano. Por eso, el INTA Valle inferior del Río Negro trabaja en el diagnóstico e identificación sanitaria del cultivo, en el marco del proyecto “Generación y desarrollo de tecnología para la detección, seguimiento, predicción, prevención y control de vectores, plagas emergentes y/o limitantes de la producción frutícola argentina”.

En ese ámbito, se llevó a cabo el monitoreo de 10 plantaciones de avellano, de la variedad Tonda di Giffoni, durante el período 2014-2015. “En una de ellas se observó un desarrollo anormal de la brotación de las plantas, distribuidas en una superficie de 8 hectáreas”, dijo Martín, y agregó: “La sintomatología del material vegetal que se examinó se relacionó con la actividad alimentaria de un ácaro”.

Así, el investigador cuenta que se estableció contacto con el Departamento de Entomología y Acarología del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para “determinar el agente causal de la sintomatología observada”.

Martín, detalló que los síntomas provocados por este ácaro se observaron en el momento de la brotación ─mes de septiembre─ en ramas del año anterior, en las primeras 6/7 yemas ─vegetativas y/o florales─ excepto en las terminales. “El crecimiento de los brotes apicales era superior a los laterales, formando un ‘penacho’ en la punta de las ramas”, contó y agregó:”Este síntoma se repetía en todas las ramas de los árboles atacados.

Además, el especialista describe que los brotes laterales presentaban un escaso crecimiento y hojas de tamaño muy reducido, de un color verde intenso, acompañado por rugosidades en su superficie dándole un aspecto globoso general característico. “En estos brotes laterales se localizaba el acaro”, afirmó.

La determinación de la especie se realizó sobre hembras adultas mediante claves taxonómicas y bibliografía disponible. Así, se reconocieron y confeccionaron preparados microscópicos de 23 ejemplares en distintos estados del desarrollo. “De su observación se reconocieron cinco larvas, cuatro protoninfas, dos deutoninfas y 12 hembras adultas, el análisis de estas últimas permitió identificar a la plaga como Tetranycopsis horridus”, dijo el investigador.

Este ácaro fitófago, asociado a diversas especies de betulaceae, cupressaceae, juglandaceae, leguminosae y pinaceae, se encuentra distribuido en Canadá oriental y central, este y oeste de Norteamérica, norte de México, EuropaAsia al norte del Himalaya, África septentrional y las zonas norte y central de la península arábiga. “Probablemente ingresó a nuestro país asociado a alguna de esas especies”, reflexionó el especialista.

En la Argentina existen 660 hectáreas cultivadas con avellano y el Valle Inferior de la provincia de Río Negro concentra el 95% de la producción nacional de este fruto seco.

La planificación a futuro

En la Argentina, prácticamente la totalidad de la producción de avellanas se descascara antes de su comercialización. Las variedades más cultivadas son aquellas destinadas a la industria de la chocolatería con Tonda di Giffoni como principal cultivar. Con buenas condiciones y un adecuado manejo de frutales se pueden alcanzar rendimientos cercanos a los 2.500 kilogramos por hectárea con valores de venta de 3,50 a 4 dólares por kilo.

La aparición de este ácaro y los daños producidos en una plantación comercial de avellanos, alertan a técnicos y productores. Al respecto, Martin señaló: “Es muy importante que los productores locales, en caso de que detecten la presencia del acaro, realicen actividades de monitoreo en sus plantaciones y programen rápidamente medidas de control para evitar su proliferación”. Así, el primer ataque detectado de esta plaga se controló efectivamente con aplicaciones químicas a base de abamectin y aceite mineral.

La intensificación de las actividades de monitoreo y relevamiento sanitario en la región, a partir del seguimiento particular de la plantación de avellano afectada por el acaro y la extracción de material vegetal en diferentes momentos para examinar en laboratorio, es fundamental. “Gracias a ello, hasta la fecha, no se detectó una nueva presencia de la plaga”, concluyó el investigador.

 

Entrevista a Darío Martín, especialista del INTA Valle inferior del Río Negro–.