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24 de mayo de 2016

NOA, una tierra de cultura y agrodiversidad para explorar


Con la presencia de Marcos Peña –jefe de Gabinete de Ministros– y de Ricardo Buryaile –ministro de Agroindustria de la Nación–, el INTA y la Fundación ArgenINTA –representados por Amadeo Nicora y Hugo García– organizaron una cena para revalorizar alimentos del NOA.

NOA, una tierra de cultura y agrodiversidad para explorar

Con la presencia de Marcos Peñajefe de Gabinete– y de Ricardo Buryaileministro de Agroindustria de la Nación–, el INTA y la Fundación ArgenINTA –representados por Amadeo Nicora y Hugo García, presidente del instituto y director ejecutivo de la fundación– como anfitriones realizaron una cena, en el marco de la iniciativa “Del territorio al plato”, que busca revalorizar alimentos, tradiciones culinarias, saberes locales y el rol de los emprendedores familiares, en este caso con lo mejor de la cocina del Noroeste argentino (NOA).

El encuentro reunió a funcionarios de las carteras nacionales y provinciales de Agroindustria y Turismo, entidades del agro, productores de la región NOA, periodistas agropecuarios y gastronómicos y especialistas del INTA, en el Auditorio del Automóvil Club Argentino de la Ciudad de Buenos Aires.

“Hoy podemos disfrutar de una demostración de la cocina del NOA, en un proceso que desde el Ministerio de Agroindustria llamamos de integración cultural que puede empezar por la cocina, pero se da en todo el territorio argentino”, sostuvo Buryaile.

En esa línea, el ministro aprovechó la oportunidad para reafirmar el trabajo que se hace desde la cartera que dirige: “Abordamos programas integrales, pero a escala regional porque cada una tiene sus particularidades, con producciones que responden a tradiciones culturales que hay que respetar al momento de analizar cómo recuperar la rentabilidad”.

“Nada mejor que poner en valor el trabajo en los territorios”, aseguró Nicora en su mensaje de apertura. “La idea de trabajar con lo local y tratar de agregarle conocimientos empieza a parecer el principal elemento sostenedor de la cultura, a través de la comida”, precisó.

En este sentido, destacó la iniciativa de la Fundación ArgenINTA y del instituto, dado que “pone en valor lo que hacen nuestros productores con el trabajo del INTA y de otras instituciones” y, en este caso, permite que “las grandes ciudades conozcan las bondades de la cocina del NOA”.

Además, Nicora afirmó: “Tomando el mensaje del presidente de la Nación, el objetivo y el planteo del ministro de Agroindustria es agregar valor y eso lo replicamos con nuestra cultura culinaria, ponerle valor también es agregar valor”. Y aseguró: “Pensamos seguir con el NEA y con otras regiones del país y ojala el día de mañana podamos cambiarle el nombre para hablar ‘Del plato al territorio’ traducido en grandes proyectos de desarrollo de esos territorios”.

Marcos Peña y Ricardo Buryaile participaron del encuentro, que busca revalorizar alimentos, tradiciones culinarias, saberes locales y el rol de los emprendedores familiares.

El menú fue diseñado por Magda Choque Vilca, creadora de la Escuela de Cocinas Regionales de Tumbaya, quien además se encargó de la elaboración de los platos regionales con ingredientes aportados por productores de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero y La Rioja, que reciben asistencia del INTA.

“Agradecemos al INTA y a la Fundación que permiten que nuestra cultura pueda hoy acariciar sus paladares pensando que somos los que elegimos la comida cada día y construimos la cultura alimentaria de nuestro pueblo”, expresó Choque Vilca en su presentación.

“Queremos que el NOA los abrace y que cuando estén degustando piensen en nuestros ancestros culturales”, señaló. “Así como las montañas significan la cultura del andino, queremos que acaricien sus paladares y sientan lo que sentimos nosotros cuando comemos charqui, chamana, que para nosotros es un acto cultural”, explicó la especialista.

Del evento, que tuvo como objetivo posicionar los productos del NOA en el público no agropecuario, participaron además Alejandro Eloy Lastra, secretario de Turismo; Leonardo Sarquís, ministro de Agroindustria de Buenos Aires; Héctor Espina, director nacional del INTA; Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina; Pedro Vigneau, presidente de Aapresid, entre otras autoridades nacionales y provinciales. Además, asistieron periodistas agropecuarios y gastronómicos, empresarios afines al rubro y especialistas en alimentos.

De Haro: “Las cocinas regionales reflejan un mosaico de identidades y saberes locales, que se plasman como un vínculo entre el campo y la mesa de las familias”.

Los protagonistas

El programa “Del territorio al plato” está integrado por diferentes actividades que apuntan a la promoción del consumo de alimentos regionales, entre las que se destaca la realización de eventos gastronómicos.

“Las cocinas regionales reflejan un mosaico de identidades y saberes locales, que se plasman como un vínculo entre el campo y la mesa de las familias; son útiles para traccionar los productos, valorizarlos y posicionarlos hacia afuera del territorio y articulan la agricultura, el comercio, la cultura y el turismo”, argumentó Augusto De Haro, coordinador de la Unidad integrada de Apoyo a las Iniciativas Rurales –UNIR–, que está integrada por técnicos de INTA y de Fundación ArgenINTA, en apoyo al sistema de extensión, y trabaja en comercialización y financiamiento.

De Haro estimó que el INTA –a través de su cobertura territorial– acompaña a más de 10 mil productores de diferentes emprendimientos en las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, Tucumán y Santiago del Estero.

Para compartir sus experiencias, desde el NOA llegaron Carrizo Kurt Aristides, productor de aceite de oliva, aceitunas, pasas de uva, frutos secos y vinos artesanales de Tinogasta –Catamarca–; Néstor Vilca, de Paraje Raya Raya –Jujuy– quien trabaja en el cultivo de quínoa, maíz, cayote, cuaresmillo, peras y elabora productos ovinos; Patricia Guanaco, de Paraje El Maray –Salta–, especializada en dulces y licores y Luis Gerónimo, de La Quiaca –Jujuy–, famoso por sus carnes, hamburguesas y embutidos de llama.

Para la recepción y entrada, la carta incluyó pincho de papín, queso de cabra y tomate cherry; ensalada de quínoa, morrón y cebolla con mostaza de mango; guatias de papa andina rellena con queso cebolla y choclo, entre otros. El plato principal estuvo compuesto por braseado de carne de llama rellena; ensalada de brotes de quínoa, alfalfa y rabanitos; vinagreta de oliva, limón y quitucho y suico y salsa de mango, cebolla y pasas de uva, mientras que el postre se destacó con una copa de helado de queso de cabra, dulce de cayote y crocante de nueces.

Para compartir su experiencia, desde Tinogasta –Catamarca– llegaron productores de aceite de oliva, aceitunas, pasas de uva, frutos secos y vinos artesanales.

Del territorio al plato

Alimentos, técnicas productivas, tradiciones culinarias y saberes locales hacen a la identidad de las regiones y muchas veces su existencia está al resguardo de los emprendedores familiares quienes, a través de su trabajo, elaboran alimentos con una gran impronta artesanal y actualizan las prácticas propias de cada lugar.

Con la mirada puesta en esta riqueza, el INTA y la Fundación ArgenINTA –en articulación con los ministerios nacionales de Agroindustria, Cultura y Turismo– impulsan la iniciativa “Del territorio al plato” para promover la inserción de productos en circuitos de comercialización más amplios y su consumo en otras regiones del país.

“No hay cocina sin productos, pero los productos no existen si no están los productores y eso es lo que queremos con este proyecto, no sólo mostrar un producto o alimento, sino a la gente que está en su territorio”, expresó De Haro.

Así, De Haro definió que “‘Del territorio al plato’ es una ocasión para poner en valor algunos productos que están en los territorios y no son muy conocidos y acercarlos a los mercados” y acentuó: “El criterio es que no se consume lo que se conoce y, en esa línea, estamos convencidos del aporte de las estrategias de promoción y de la capacidad del INTA para impulsarlas”.

Claudia Bachur, del equipo de comercialización de UNIR, remarcó que “el proyecto es una colaboración de puesta en valor que busca articular a todos los integrantes con el propósito de conformar un clúster de alimentos y cocinas regionales”.

De acuerdo con Bachur, esto permitirá que “el producto generado por un emprendedor en un determinado lugar de la Argentina –tal vez lejano o de difícil acceso– termine en un plato de comida, ya sea dentro de una casa, en un hotel, en un circuito de miniturismo o en un restaurant de una ciudad grande ubicado en la región o en otra”.

“Los protagonistas de la cena fueron los productos del noroeste, junto con sus productores y las cocinas regionales en las que pueden disfrutarse”, agregó Bachur.

En este caso, “la puesta en valor también radica en la posibilidad de hacer conocido un producto, ampliar su demanda y, por ende, aumentar su valor, porque un producto demandado vale más y esto significa más ingresos para los productores y sus regiones”, aseguró De Haro.

Asimismo, resaltó que una iniciativa de este tipo “contribuye a mantener la agrobiodiversidad, ya que en la medida que los productos se consuman, no se van a perder y se incrementa la variedad de alimentos consumidos en la ciudad”. “El ejemplo clásico es la papa y los maíces andinos que comienzan a rescatarse con el mercado turístico”, apuntó De Haro.

La Red Puna es un grupo de productores familiares que elaboran hamburguesas y chacinados, a los que complementan con otros productos de la región, como la quínoa.

Trabajo en el NOA

A fin de fortalecer el sistema productivo ganadero de las llamas y la comercialización de su carne, la Fundación ArgenINTA apoya la acción de la Red Puna que reúne a grupo de productores familiares que elaboran hamburguesas y chacinados, a los que complementan con otros productos de la región como la quínoa.

Damián Alcoba –director del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar Región NOA– detalló que “una gran proporción de los productores ganaderos de la región son familiares” y agregó: “Si bien esta actividad tiene un gran impacto en los ingresos, enfrenta grandes dificultades para realizarse por tratarse de un producto perecedero que requiere infraestructuras públicas para promover la circulación a fin de garantizar su inocuidad”.

En este contexto, desde el INTA se trabajó junto con los productores para facilitar la logística y los procesos, al tiempo que se diseñaron nuevos productos que reducen la necesidad del transporte y conservación de la carne en condiciones de climas extremos y de gran dispersión geográfica.

“Así, es que –en consenso con el INTI Carnes y la Asociación de Pequeños Productores de la Puna– se desarrollaron hamburguesas y chacinados a los que se los complementó con otros productos de la región, como la quínoa”, explicó Alcoba.

Informe emitido en el noticiero Pampero TV
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