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3 de junio de 2010

Ganar peso, ganar seguridad


La condición corporal: herramienta clave de planificación para mejorar la productividad de los rodeos de cría, así lo demuestraron ensayos del INTA Mercedes –Corrientes–.

Ganar peso, ganar seguridad

La condición corporal es el principal factor que determina la fertilidad de las vacas de cría y es una herramienta que sirve para planificar el manejo reproductivo del rodeo.

“Hoy, los valores de comercialización del ternero son muy buenos, es el momento para  que el productor aplique tecnología para aumentar el bajo índice de destete en la provincia, que no supera el 50%”, explicó Daniel Sampedro especialista del INTA Mercedes –Corrientes–.

Estudios realizados en el INTA Mercedes demostraron que una mejora en la ganancia de peso y condición corporal de las vacas aumenta los índices de preñez hasta un 40% con el destete precoz –el ternero es apartado de la madre– y un 20% con el destete temporario –los terneros permanecen al pie de la madre con una máscara que les impide mamar–.

En el sistema tradicional de cría, la vaca cumple una doble función: producir terneros y alimentarlos. Disminuir el período de lactancia significará una ganancia energética muy importante que puede ser aprovechada de diferentes maneras.

Actualmente, se necesitan dos vacas para producir un ternero: “La realidad en el campo indica que la mitad de las vacas están de vacaciones, mientras el otro 50% produce”, agregó Sampedro.

La condición corporal es una valoración visual del estado de gordura de la vaca –que se mide en una escala del 1 al 9– y está muy relacionada al índice de preñez. “Los grados de condición corporal son una herramienta utilizada para ajustar la alimentación y las prácticas de manejo de manera que el productor pueda maximizar el potencial de producción del ganado. La fertilidad será muy buena cuando la condición corporal es igual o mayor a cuatro, y baja cuando es inferior a este valor”, indicó Sampedro.

Según Sampedro, en una vaca con condición corporal escala cuatro “sólo se observan las dos últimas costillas, las restantes no se ven por la deposición de grasa superficial. Los huesos del anca y cadera son poco prominentes y están suavizados por músculo y grasa. El cuarto trasero tiene buena musculatura y su perfil es recto”.

Y agregó que “estos grados de condición corporal le otorgan a la vaca las suficientes reservas corporales como para minimizar el riesgo de complicaciones al parto mientras que maximizan la producción de leche en el comienzo de la lactancia. A medida que la producción de leche disminuye, sobre el final de la lactancia, las vacas ganan peso corporal y mejoran la eficiencia reproductiva”.