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10 de abril de 2015

Arroz y peces, una combinación posible y rentable


El INTA Corrientes trabaja en el desarrollo de este esquema que transforma un campo arrocero, en uno mixto. Incrementar la producción de peces y reducir el uso de productos químicos, los principales aspectos.

Arroz y peces, una combinación posible y rentable

A las más de 100 mil hectáreas de arroz cultivadas al año en Corrientes, el INTA busca sumarles peces. Se trata de un proyecto de diversificación productiva en el que el esquema propone la transformación de un campo arrocero, en uno mixto. La propuesta, que incluye alevinos de pacúes y sábalos, busca además, obtener arroz con calidad diferenciada debido a la reducción en el uso de productos químicos.

De acuerdo con Verónica Zambon, especialista en producciones alternativas, “con este proyecto buscamos, antes que nada, darle un nuevo impulso a las economías del NEA para que no pierdan competitividad”.

La producción nacional de arroz se concentra en el noreste argentino –Chaco, Corrientes, Formosa y Entre Ríos–. “Esta alternativa le permite al agricultor tener el campo en producción durante todo el año porque luego de cosechado el arroz, se siembran los alevinos”, señaló Zambon, quien aseguró: “De este modo, integran dos producciones que se complementan y, además, obtienen amplios beneficios sociales, ambientales y económicos”.

La calidad y cantidad del agua disponible en la región es la clave para esta propuesta productiva. “La cría de peces en las arroceras se presenta como un excelente complemento para maximizar los recursos de la chacra, especialmente de los pequeños y medianos productores”, señaló la especialista.

Entre las ventajas del sistema integrado de producción, Zambon destacó que gracias a que ambas producciones –arroz y peces– utilizan el mismo lote, “no es necesario el uso de fertilizantes de pre siembra debido a que los residuos de los peces actúan como fertilizante orgánico. Además, se reduce el uso de herbicidas porque –antes de la siembra del cereal– se encuentra inundado, lo que no permite el crecimiento de malezas”.

 

Zambon: “Con este proyecto buscamos, antes que nada, darle un nuevo impulso a las economías del NEA para que no pierdan competitividad”.

Un sistema innovador

El ensayo, que se lleva a delante en el predio de la Experimental del INTA en Corrientes, es realizado en seis hectáreas divididas en tres lotes. “Dos lotes de 3,3 y 2,5 hectáreas, respectivamente, son utilizados para evaluar el comportamiento peces-arroz. Mientras que el tercero, corresponde a la parcela testigo, en la que no se realiza la rotación”, explicó Zambon.

Christian Pletsch, especialista en piscicultura, explicó que “luego de la cosecha del arroz y enrollado del rastrojo, en los mismo lotes se sembraron 13.000 alevinos. De los cuales 10.400 fueron pacúes (Piaractus mesopotámicus) y 2.600 sábalos (Prochilodus lineatus)”.

Pletsch aseguró que con el cultivo de peces se puede obtener carne de excelente calidad y con alta productividad, debido a la eficiencia que poseen en la conversión del alimento en carne. Según estimaciones del Área Estratégica Agroindustria del INTA, para lograr un kilo pescado se necesita en promedio 1,2 de alimento, mientras que para el mismo rendimiento en porcino se deben invertir tres kilos, para pollos dos y para bovinos entre seis y siete kilos.

En este sentido, Pletsch explicó cuáles son los principales cuidados que requieren los alevinos para llegar al peso deseado. “Además del alimento balanceado que se les suministra dos veces por día, se toman diariamente datos de temperatura y transparencia del agua, para que alcancen 1,5 kilogramos”, indicó.

En cuanto al alimento, Pletsch detalló que está compuesto por un 15 % de proteína, y se le suministra diariamente una cantidad equivalente al 1, 5% al peso vivo de los peces. “Por esto se realiza un muestreo mensual para determinar peso y tamaño. De esta manera, podemos ajustar las dosis de alimentos balanceado”, agregó.

En la actualidad, el proyecto se encuentra en la etapa final del primer ciclo de cardúmenes de 11 meses. Allí, se tiene previsto continuar con la siembra de alevinos en el siguiente ciclo de 9 meses. “En septiembre de este año, vamos a sembrar arroz pregerminado en los lotes en los que estuvieron los peces”, expresó Pletsch.

“Como el ensayo fue iniciado en marzo de 2014, aún no contamos con datos que reflejen los rindes del arroz”, indicó Zambón para quien es importante determinar la factibilidad económica de la rotación arroz-peces.

Esta actividad está impulsada principalmente por la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA), el Instituto de Ictiología del Nordeste, la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y el Ministerio de Producción provincial.