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12 de septiembre de 2014

Fibras exclusivas para ganar nuevos mercados


Con el apoyo del INTA, productores de Chos Malal, producen hilados de cashmere, lanas de la región y fibras de camélidos sudamericanos. Esta experiencia será presentada en el congreso VAO, que se realizará en octubre, en Río Negro.

Fibras exclusivas para ganar nuevos mercados

Con el agregado de valor en origen a la fibra como norte, desde el 2004 el INTA junto con productores de Neuquén e instituciones de la región, trabajan en la cadena productiva del cashmere proveniente de las cabras criollas neuquinas. Incorporaron máquinas para el hilado semi-industrial de las fibras, conocidas como MiniMills, y buscan un lugar en el mercado internacional a partir de la producción de prendas exclusivas. Este emprendimiento, es el resultado de un proyecto interinstitucional administrado por el Centro PyME-ADENEU –Agencia para el Desarrollo Económico del Neuquén–.

Esta experiencia será presentada en el tercer congreso de Valor Agregado en Origen, que se realizará el 22 y 23 de octubre en la ciudad de General Roca –Río Negro–. Allí, el foco estará en las principales cadenas agroalimentarias de la Patagonia.

Diego Sacchero, director del Laboratorio de Fibras Textiles del INTA Bariloche, señaló que las MiniMills constituyen una innovación tecnológica, tanto para la provincia como para la Patagonia, en el agregado de valor textil a pequeña escala. “Vender la fibra con agregado de valor supone una diferencia en el precio que llega en forma directa al productor”, indicó.

Así, productores de Chos Malal buscan agregarle valor a las fibras con el objetivo de fortalecer la producción ganadera, complementar la producción de carne caprina y mejorar los ingresos de los crianceros de la región.

Luego de un año de trabajo, el balance de la experiencia es “positivo y alentador”, aseguró Cristián Faundez, productor de Chos malal y uno de los protagonistas del emprendimiento.

El emprendimiento contempla que la fibra sea clasificada, lavada, cardada e hilada. En cada una de las instancias se generan subproductos que cuentan con potencial comercial. “A partir de fibras textiles producidas por ovinos, caprinos y camélidos se obtienen fieltros, cintas de carda e hilados puros y mezclas”, señaló el técnico del INTA.

“Junto a Centro PyME-ADENEU y el Ministerio de Desarrollo Territorial de Neuquén apuntamos al desarrollo y comercialización de un producto nuevo en el mercado de fibras textiles argentinas, exclusivo del norte neuquino, con valor agregado a la materia prima, que complemente los ingresos de los productores caprinos”, expresó Sacchero.

“Vender la fibra con agregado de valor supone una diferencia en el precio que llega en forma directa al productor”, indicó Diego Sacchero, director del Laboratorio de Fibras Textiles del INTA Bariloche.

Fibra por fibra

La planta para el procesamiento semi industrial de las fibras se encuentra instalada en el norte neuquino, lo que ayudará a la región a posicionarse para el aprovechamiento del principal recurso económico de la zona: el ganado caprino.

“Si bien aún estamos en proceso de ajuste, durante el primer año procesamos unos 100 kg de Cashmere, 200 kg de Mohair, 200 kg de pelo de guanaco y 100 kg de lana Merino y Corriedale”, expresó Faundez, uno de los tres jóvenes operarios permanentes que provienen de familias campesinas de la zona.

Como parte de la cadena, los productores locales que aportan las fibras para que sean procesadas y comercializadas reciben un aporte no reintegrable sobre el precio original recibido.

De acuerdo con Sacchero, “el incremento de valor hasta el hilado puede alcanzar 10 veces el valor de la materia prima sucia, en bruto”.
“Estamos muy contentos con los primeros resultados”, expresó Faundez quien además señaló que están trabajando en “la estandarización de los procesos para confeccionar hilos y fieltros de distintas fibras y valores de mercado”.

En la actualidad el Centro PyME ADENEU, ente descentralizado del gobierno neuquino, co-financia la operatividad de la planta hasta que se logre generar un flujo de fondos que permita su autonomía económica. La sustentabilidad del emprendimiento se definirá en función de la productividad y capacidad de comercialización.

Asimismo, avanzan en acuerdos de posicionamiento de la fibra cashmere con diseñadores reconocidos y otros convenios de producción y comercialización con hilanderías nacionales. El Centro PyME-ADENEU ha acordado acciones en conjunto con el diseñador de indumentaria Martín Churba, de la firma Tramando, para lograr una mejora en el posicionamiento del cashmere a nivel nacional.

 

Este emprendimiento de MiniMills es un eslabón más, de un camino en la construcción de herramientas de Valor Agregado en Origen en Patagonia. “La estrategia a largo plazo es que pueda ser manejada y administrada completamente por organizaciones de productores”, concluyó el técnico del INTA.

Este emprendimiento de MiniMills es un eslabón más, de un camino en la construcción de herramientas de Valor Agregado en Origen en Patagonia.