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31 de octubre de 2013

Casamiquela: “Para innovar, la clave es la formación”


Lo dijo el presidente del INTA, Carlos Casamiquela, en el cierre de la sexta edición del Procagra. Anunció que se duplicará el presupuesto para ese programa de capacitación.

Casamiquela: “Para innovar, la clave es la formación”

Por sexto año consecutivo, los institutos de investigación del INTA recibieron durante tres meses a un grupo de estudiantes de universidades públicas y privadas de todo el país, para participar de una experiencia única. Se trata del Programa de Capacitación Anual Gratuito (Procagra Federal) que organiza el instituto desde la Fundación ArgenINTA, con el acompañamiento de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria y la Fundación Argentina de Nanotecnología, entre otras instituciones y empresas.

En esta edición, egresaron 12 estudiantes que se capacitaron y trabajaron en los 11 institutos del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CNIA) del INTA en Castelar.

Durante el cierre del ciclo, durante el cual los participantes recibieron sus diplomas, el presidente del organismo, Carlos Casamiquela, expresó que “para trabajar en innovación, le clave es la formación de recursos humanos y debemos seguir apostando a eso”. En esa línea, anunció: “Para 2014, el INTA duplicará su presupuesto para achicar la brecha entre la cantidad de postulaciones y los estudiantes que efectivamente pueden participar”. Además, agradeció “el esfuerzo económico de las contrapartes y su acompañamiento a una articulación público-privada sólida”. Por otra parte, el presidente del instituto planteó el desafío de extender el alcance temático del programa: “Poder incursionar la estadía de tres meses en el área de extensión”, dado que ese aspecto del trabajo institucional destaca al INTA en todo el continente americano.

“Procagra rescata que la formación del profesional argentino en ciencias agropecuarias va mucho más allá del claustro”, dijo Javier Ortega, director ejecutivo de la Fundación ArgenINTA. “Convoca a estudiantes avanzados para incorporarlos directamente en el INTA y que vayan desarrollando sus saberes excediendo el claustro académico y el libro frío”, completó.

De acuerdo con Roberto Casas, director del Centro de Investigaciones en Recursos Naturales del INTA, el programa se destacó en tres aspectos: “En primer lugar, la diversidad con que está enfocado, ya que han participado 13 provincias con muchas universidades tanto públicas como privadas. En segundo lugar, este tipo de emprendimientos permiten definir vocaciones y descubrir talentos. Y por último, el modelo que plantea, articulando organismos públicos como el INTA, privados como las empresas auspiciantes y organismos con función social como las fundaciones”.

Del mismo modo, el presidente de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, Carlos Scoppa, afirmó: “Es un deber moral, social y ciudadano estimular las vocaciones y formar caracteres. No dudamos en ningún momento de apoyar estas iniciativas”.

El cierre del ciclo 2013 también contó la participación del vicepresidente del INTA –Francisco Anglesio–, el presidente de la Fundación Argentina de Nanotecnología –Daniel Lupi– y el gerente de la Delegación Castelar de la Fundación ArgenINTA –Jorge Pereira–, entre otras autoridades, investigadores y tutores, como también representantes de las empresas e instituciones patrocinantes y auspiciantes.

La Fundación ArgenINTA eligió esta iniciativa social como vehículo de comunicación y acercamiento a la población estudiantil de grado.

Voces jóvenes

Rodrigo Pereyra es uno de los estudiantes que integrantes esta edición del programa y fue elegido para brindar un testimonio de la experiencia colectiva. “Me voy con la esperanza de poder seguir creciendo personal y profesionalmente. Estoy muy agradecido con el INTA, con la fundación y con las empresas que patrocinan el programa”, dijo Pereyra, oriundo de Salta. Para el estudiante, “esto tiene que seguir adelante, es una experiencia hermosa”.

“El programa mostró su crecimiento, logros y alcances en el tiempo”, comentó señaló Sergio Garbaccio, técnico del INTA, quien participó por segunda vez como tutor. “Fui tutor en el primer ciclo y ahora tuve la suerte de volver a estar. Desde la primera hasta esta edición se ven mejoras muy marcadas, como la cantidad de estudiantes que se presentan y el subsidio recibido para acompañar el trabajo de los alumnos, que fortalece esta actividad”, explicó.

Para el especialista, el intenso vínculo de trabajo durante tres meses hace que los estudiantes se conviertan, aún antes de recibirse, en casi profesionales. “Estos chicos que hoy reciben su certificado ya casi son profesionales y, como tales, tienen un privilegio: el de manejar herramientas para mejorar la calidad de vida y transformar realidades”, afirmó Garbaccio.

Los estudiantes que egresaron de esta sexta edición del programa, después de tres meses de intensa labor, son: María del Pilar Caro (Universidad Nacional de Tucumán), Eugenia Pérez Collado (Universidad Nacional de Tucumán), Walter Rodrigo Pereyra (Universidad Católica de Salta), Débora Alfonzo (Universidad Nacional de Misiones), Federica Ghersa (Universidad Nacional de San Luis), Carlos Leiva (Universidad Nacional de Quilmes), Josefina Baztarrica (Universidad Argentina de la Empresa), Jimena Giovannini (Universidad Nacional de La Pampa), Facundo Pedraz (Universidad de Buenos Aires), Micaela Comezaña (Universidad Nacional del Sur), Jimena Chila (Universidad Nacional del Noroeste de Buenos Aires) y Carolina Estelrrich (Universidad Nacional de La Plata).

Casamiquela: “Para 2014, el INTA duplicará su presupuesto para achicar la brecha entre la cantidad de postulaciones y los estudiantes que efectivamente pueden participar”.

Formación gratuita y federal: una reseña del Procagra

Por iniciativa de la Fundación ArgenINTA, el programa Procagra se realiza sin interrupciones desde los últimos seis años. En Castelar, los 11 institutos del CNIA ofrecen una capacitación de tiempo completo durante tres meses. Los postulantes, provenientes de universidades estatales y privadas de distintos lugares del país.

La Fundación ArgenINTA eligió esta iniciativa social como vehículo de comunicación y acercamiento a la población estudiantil de grado y se ha constituido en una herramienta de uso continuo.

El INTA institucionalizó la experiencia, en el doble sentido de creación de capacidades específicas y testeo de vigencia de sus líneas de investigación a partir de la aceptación de las propuestas presentadas a los alumnos. Las universidades multiplican su oferta a sus estudiantes en lo referido a trabajos finales y logran posicionarse positivamente en lo referido al cumplimiento de requisitos de capacitación.

Jorge Pereira, gerente de la Delegación Castelar de la Fundación ArgenINTA y principal referente del programa, afirmó: “En estos seis años estamos sientiendo que esto es bueno porque le sirve a la gente, en este caso, a un sector muy importante que son estudiantes que se están por recibir”.

Según explicó Pereira, el programa se propone aportar “algo más que les permita tener valor agregado, a través de una tesina y la participación en papers de los equipos del INTA Castelar, en algunos casos como primer autor. Por otro lado, la gran alegría de en estos seis años poder conformar un equipo de patrocinantes muy importantes, que son las empresas privadas, con las fundaciones y el Estado”. En ese sentido, el gerente destacó el auspicio de organizaciones sociales sin fines de lucro, como la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, la Sociedad de Medicina Veterinaria y el Centro Argentino de Ingenieros Agrónomos.