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10 de octubre de 2013

Horno multifunción: el INTA rescata el diseño de la estufa rusa


Se trata de una opción superior a otros fogones que se caracteriza por alcanzar rendimientos del 90%. Construcción, elección del lugar y consejos para su funcionamiento.

Horno multifunción: el INTA rescata el diseño de la estufa rusa

El trabajo de INTA con organizaciones y productores permite mejoras en la calidad de vida rural. Entre las innovaciones, se destaca el rescate del modelo y diseño de la estufa rusa, un horno multifunción de alto rendimiento y fácil construcción. Se presentó en el Sendero de la Estepa, en INTA Expone Patagonia.

Marcos Hernández, técnico del INTA Chubut, señaló cómo comenzaron a trabajar. “Esto es rescate del conocimiento popular. El INTA lo que hizo es rescatarla como modelo y comenzar a difundirla. Pablo Battri es protagonista de retomar este diseño”.

Las estufas de alto rendimiento construidas con ladrillos refractarios se caracterizan por sus excelentes rendimientos que oscilan entre el 80% y 90%, frente a los fogones abiertos (10-15%), estufas comunes (20%), salamandras (40%), nórdicas de hierro (60%).

Esto significa que en una estufa rusa, de cada 100 kilogramos de leña que se queman, genera calor por 80 o 90 kilogramos. Además de estos altos rendimientos, contribuyen a una extracción menos intensiva de leña.

En una estufa rusa, de cada 100 kilogramos de leña que se queman, genera calor por 80 o 90 kilogramos.

“El secreto está en su construcción”, dijo Hernández, y detalló: “La estufa tiene el quemador de leña y en el exterior todos ladrillos refractarios. Hacia adentro se van haciendo tabiques que se interrumpen en forma alterna. Así, el aire para poder circular tiene que ir venciendo una serie de trabas. El aire que está en el quemador es mucho más pobre en oxígeno y una combustión así es mucho más lenta”.

Uno de los principales secretos que hacen de la estufa rusa un artefacto tan eficiente es que la leña prácticamente no hace llama. “Se pone incandescente y se va quemando más despacio. Por otro lado, toda la masa de ladrillos refractarios se calienta y después por inercia térmica empieza a liberar el calor de a poco”, explicó Hernández y agregó: “Lo bueno es que a la noche le metés unos troncos y a la mañana siguiente todavía está emitiendo calor. Le tirás dos o tres maderas y arranca de nuevo y reinicia el ciclo, así es como funciona”.

Las uniones entre ladrillos se pegan con una arcilla que permite desmontarlos para hacer una limpieza. De esta manera, se puede seguir la recomendación de quitar el hollín que, cada cinco años aproximadamente, pueda acumularse en su interior.

En INTA Expone se mostró una para conocer cómo funciona y aprender técnicas para su construcción. El modelo que se presentó lo realizó Luis Maldonado, asistente de campo de la Experimental del NTA Chubut.

Ver Muestra interactiva de pasos y etapas para la construcción de estufas rusas.

Ver guía sobre funcionamiento, cualidades, y construcción de estufas rusas.