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3 de septiembre de 2010

Una dulce victoria


En el marco del XIX Congreso Nacional Argentina CREA 2010, el programa nacional apícola (Proapi) recibió el premio “Medio Siglo CREA”.

Una dulce victoria

En el estadio Orfeo de la ciudad de Córdoba y de las manos de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), el trabajo “Proapi, consolidando la apicultura como herramienta de desarrollo” fue seleccionado entre 40 trabajos para recibir el premio “Medio Siglo CREA”.

Por su parte, dos trabajos del INTA -“El desafío de construir políticas públicas para abordar la problemática del acceso a la alimentación” (Pro-Huerta) y “Más allá de la imaginación: los granos en bolsas plásticas”- también fueron distinguidos con una mención.

El jurado estuvo integrado por Rafael Llorente –presidente de AACREA–, Mauricio Moresco –representante de la Asociación Cultural para el Desarrollo Integral (ACDI), Fernando Andrade, Rodolfo Frank, Roberto Bocchetto y Eduardo Trigo. Entre 40 presentaciones de 16 provincias se eligió el mejor trabajo original de extensión y transferencia en el ámbito agropecuario o agroindustrial.

El premio consiste en un viaje a Italia para visitar una feria comercial agroalimentaria, un meeting de agronegocios, recorridas por universidades agrarias, consorcios y sistemas productivos y un encuentro con una ONG para conocer los métodos de desarrollo rural.

En detalle

La apicultura demostró ser una herramienta de desarrollo por el éxito que representa la implementación de modelos asociativos que construyen el capital social en el territorio nacional. El Proapi cuenta con una red de 250 técnicos, reconocidos a nivel nacional e internacional, que interactúan con más de 3.000 apicultores en todo el país.

Por su parte, el Pro-Huerta -con 20 años de historia- tiene presencia en todo el país con una red de 20 mil promotores voluntarios que acompañan a más de 630 mil huertas y 148 mil granjas, lo que alcanza a más de 3,6 millones de personas. El programa promueve la autoproducción de alimentos para consumo, fomenta el trabajo agroecológico y socio-organizativo, lo que favorece el desarrollo de las comunidades.

Asimismo, el almacenamiento en bolsas plásticas es otra innovación incorporada al país por el INTA que permitió ventajas técnico-económicas para los productores de granos y ubicó a la Argentina en líder de esta práctica.

La confiabilidad lograda en esta tecnología, incentivó el uso de este tipo de almacenamiento, llegando a la última campaña (2009/10) a un volumen de granos en bolsas plásticas de 45 millones de toneladas con beneficios directos para el productor agropecuario.

Foto: CREA