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16 de octubre de 2012

Destacan el rol de las cooperativas para producir alimentos y desarrollo rural


Una jornada por el Día Mundial de la Alimentación realizada en la Cámara de Diputados de la Nación puso el foco en la figura estratégica de las cooperativas agrícolas. Las autoridades del INTA participaron junto al representante regional de la FAO.

Destacan el rol de las cooperativas para producir alimentos y desarrollo rural

“La Argentina contribuye con la seguridad alimentaria mundial no sólo con su creciente producción de alimentos, sino también mediante acciones de transferencia de tecnología y apoyo a la construcción de capacidades en países de América Latina, el Caribe y África”, dijo hoy Carlos Casamiquela, presidente del INTA, durante una jornada por el Día Mundial de la Alimentación, que tuvo lugar en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

Del encuentro participaron, además, Alejandro Flores Navas –representante regional de la FAO–, el diputado nacional Luis Basterra –presidente de la Comisión de Agricultura–, Lorenzo Basso, –secretario del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de La Nación– y Eliseo Monti –director nacional del INTA–.

De acuerdo con Flores Nava, “las cooperativas, como una forma de asociación productiva democrática, con reglas claras y con inclusión social, juegan un papel muy relevante, no sólo en la producción de alimentos sino en el desarrollo rural”. De hecho, allí estaba puesto el foco de la jornada, que utilizó el lema “Las cooperativas agrícolas alimentan al mundo”. De este tipo de asociaciones depende la generación de más de 100 millones de empleos a escala global –un 20% más que las empresas multinacionales– y los beneficiarios de las cooperativas llegan a las mil millones de personas.

En la Argentina, según el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía social, existen más de 1.180 cooperativas de producción agropecuarias con más de 120.000 productores.

Para Basterra, la lucha contra el hambre se aborda con políticas públicas con dos sentidos: “Uno es garantizar el alimento desde la estrategia de ‘no mercado’, con el programa Pro-Huerta. Y por otro lado, garantizar el acceso al alimento, para lo que existen planes como la Asignación Universal por Hijo”.

El Pro-Huerta fue utilizado como ejemplo durante el evento: el programa del INTA y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, facilitó la creación de 600 mil huertas en el país, que generan un alimento orgánico de alta calidad para más de 3,5 millones de personas. Además, fue exportado exitosamente como modelo de desarrollo y soberanía alimentaria a naciones como Haití y Mozambique, entre otras.

Según documentos de la FAO, una de cada siete personas en el mundo sufre hambre y desnutrición. Las cooperativas agrícolas representan una forma efectiva de combatir esta situación, señaló Flores Nava.

“Con unidad, con una visión clara, con políticas públicas participativas, con la integración de voluntades se puede lograr disminuir las brechas y las diferencias porque, por fortuna de todos, la Argentina es un país con una producción de alimentos muy importante que no sólo abastece a su población sino que proyecta alimentos para otros países”, concluyó el representante de la FAO.