16 de junio de 2010

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Con fósforo, el trigo rinde mejor


Los rendimientos incrementaron significativamente gracias al agregado de fósforo, un elemento primordial para la producción de gramíneas invernales.

Con fósforo, el trigo rinde mejor

El cultivo de trigo responde significativamente en sus rendimientos por el agregado de fósforo (P). Así lo comprobó el equipo de especialistas del Proyecto Regional Agrícola del INTA Pergamino-Gral Villegas, tras realizar ensayos en el Norte de Buenos Aires durante 2008 y 2009.

Los rendimientos variaron en un amplio rango, alcanzando un máximo durante 2009, en localidades situados al sur de la región, y en parcelas fertilizadas con P.

“La fertilización es el principal componente del costo de producción del cultivo”, expresó Gustavo Ferraris, de esa unidad del INTA, principal autor del trabajo.

“Un manejo eficiente basado en un diagnóstico preciso puede mejorar la competitividad del cultivo, convirtiendo a la secuencia trigo/soja en una opción rentable a la vez que permite hacer un adecuado aporte de residuos de cosecha durables y bien distribuidos al suelo.

Dada la amplitud y diversidad de ambientes del Norte de Buenos Aires, la metodología correcta para abordar esta problemática es la conformación de redes de experimentos”, agregó.

El especialista explicó que en esa red se evaluaron dos formas de localización. “La aplicación en banda y en cobertura total incrementaron los rendimientos en 740 y 600 kg/ha, respectivamente. La tendencia de rendimientos entre ambas variantes no se apartó de la relación 1:1. Aún en un cultivo de invierno bajo restricción de precipitaciones, la aplicación de P al voleo incrementó los rendimientos”.

La investigación arrojó como resultado que el cultivo de trigo respondió incrementando significativamente sus rendimientos por el agregado de P en cinco de nueve ensayos. Como promedio, el máximo rendimiento se alcanzó con la dosis de 20 kg P ha-1, siendo las eficiencias observadas de 33,7, 21,1 y 11,7 kg trigo kg P-1 para la dosis de 10, 20 y 30 kg P ha-1, respectivamente.

Se determinó una relación de alto ajuste entre respuesta a la fertilización y nivel inicial de P (Bray y Kurtz I) en suelo. De acuerdo con esta relación, se esperan por fertilizar con P incrementos de rendimiento >10% si el nivel inicial es menor de 12 ppm, y de 5 a 10% si la disponibilidad es menor de 16 ppm. Según el P inicial es medio (11-16 ppm) o bajo (<11 ppm), son diferentes la dosis óptima económica y también la respuesta esperable, que alcanza a 200 kg ha-1 en el primer caso, y 800 kg ha-1 en el segundo.

El fósforo es uno de los 17 nutrientes considerados esenciales para el crecimiento y desarrollo de las plantas. Junto con el nitrógeno (N), el potasio (K), el azufre (S), el calcio (Ca) y el magnesio (Mg) conforman el grupo de macronutrientes por las cantidades requeridas y la frecuencia con que se encuentran en cantidades deficientes para los cultivos. 

Según los técnicos del INTA, la carencia de este elemento afecta en mayor medida el crecimiento que la fotosíntesis. Las plantas con deficiencias de fósforo presentan menor expansión y área foliar y un menor número de hojas.

En contraste, los contenidos de proteína y clorofila por unidad de área foliar no son muy afectados por deficiencias de P. El mayor efecto sobre el crecimiento foliar que sobre el contenido de clorofila explica los colores verdes más oscuros observados en plantas deficientes en P.

Este análisis se fundamenta en el concepto de suficiencia, consistente en establecer umbrales críticos de respuesta a la fertilización en base a la eficiencia de uso del nutriente con el objetivo de maximizar el beneficio económico. Esto no contempla la reposición de las cantidades de nutrientes exportadas con los granos, aspecto relevante para la sustentabilidad de los sistemas productivos.

El P es un elemento primordial para la producción de gramíneas invernales. La actualización de herramientas de diagnóstico y la evaluación permanente de nuevas alternativas tecnológicas es un aspecto relevante con el fin de sostener elevados niveles de rendimiento a través del tiempo.